Pasta al horno

Con hojas de espinaca fresca, queso ahumado, cebolla acaramelada y trozos de salchicha dorados.

4 personas • 45 minutos

  • 6 salchichas Cecinas Llanquihue
  • ½ paquete de pasta corta (corbatitas, espirales, rigatti)
  • 1 cebolla
  • 1 queso ahumado
  • 2 puñados de hojas de espinaca fresca

Prende el horno a temperatura media-alta.

En una olla con agua hirviendo y sal, echa a cocer la pasta. Apaga el fuego y cuélala 1 minuto antes del tiempo de cocción que dice el paquete. Echa encima agua de la llave hasta enfriarla.

Mientras la pasta se cuece, corta la cebolla en pluma y échala a dorar en una olla con un poco de aceite, a fuego medio. Tapa la olla y deja calentar por unos 15 minutos, revolviendo de vez en cuando. Contado ese tiempo, la cebolla va a estar blanda y sumergida en abundante jugo. Sube el fuego, agrega una cucharada de azúcar y deja cocer, sin parar de revolver hasta que el jugo se reduzca y la cebolla tome un color oscuro. Apaga el fuego y reserva.

Corta las salchichas en rodajas diagonales, y dóralas en un sartén unos 3 minutos. En un bowl mezcla bien la pasta, la cebolla, las salchichas y el queso cortado en cubitos, hasta que quede todo incorporado de manera pareja. Agrega un poco de aceite de oliva y sal, y transfiere a una fuente para horno. Hornea por 10 minutos.

Por mientras pica las hojas de espinaca. Cumplido el tiempo en el horno, saca la fuente, y echa en ésta las hojas de espinaca. Incorpora bien con la pasta y los demás ingredientes, con la ayuda de 2 cubiertos para servir, como si estuvieras mezclando una ensalada con el aliño.

Sirve altiro.